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Sury Samantha Reyes Flores: niña diputada del distrito 01

  • Jaime Sanmiguel
  • 30 abr
  • 2 min de lectura

Con su permiso Diputado Presidente:

 

Compañeras y compañeros legisladores.

 

Hoy vengo no solo a hablar de un recurso natural. Vengo a hablar de la base misma de nuestra existencia: el agua.

 

El acceso al agua potable no es un privilegio, es un derecho humano. Sin embargo, en nuestro país, y especialmente en muchas comunidades como la mía, este derecho no siempre está garantizado.

 

Durante el verano, la escasez de agua se vuelve una realidad que afecta a muchas familias, quienes no cuentan con lo necesario para cubrir sus necesidades básicas.

 

Mientras algunos hogares sufren por la falta de agua, otras hacen uso excesivo de este recurso, destinándolo a actividades como riego de jardines o el funcionamiento de negocios que consumen grandes cantidades sin una regulación adecuada. Esta situación genera desigualdad y pone en evidencia la falta de conciencia y de responsabilidad en su uso.

El agua no solo calma la sed; sostiene nuestros campos, impulsa nuestra economía, protege nuestra salud. Pero también es un recurso finito, vulnerable ante el cambio climático, la contaminación y el uso irresponsable. La falta de conciencia sobre su cuidado nos ha llevado a enfrentar una crisis que cada año se vuelve más grave.

 

Hoy, como diputada por un día, hago un llamado a la responsabilidad colectiva. Es un momento de actuar con compromiso, de promover el uso responsable del agua y establecer medidas que aseguren su distribución justa y equitativa para todas las personas.

 

Debemos educar, concientizar y actuar. Es necesario impulsar campañas de cuidado del agua, fortalecer las normas para evitar su desperdicio y sancionar a quienes contaminan nuestros ríos, lagos y acuíferos.

 

No podemos heredar a las próximas generaciones un país son sed.

 

Tenemos la oportunidad, y también, la obligación, de cambiar el rumbo.

Debemos garantizar que, un recurso tan importante e insustituible como el agua, llegue a cada hogar y a cada campo, sin excepción.

 

Cuidemos el agua con responsabilidad, respeto y conciencia.

 

Porque el agua es vida… y la vida no se negocia.

 

Es cuanto Diputado Presidente.

Muchas gracias. 

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